La técnica Fault Line Cake se ha convertido en una de las principales tendencias de la actualidad. Se trata de un bizcocho alto cuya cubierta es separada por una grieta rellena de decorados que juegan con el volumen y dan color a la presentación.
En español el nombre de esta técnica se traduce como «Torta con línea de falla o con grieta». Y la intención es separar la cubierta principal con una franja decorada.





