
Si hay un bocadito delicioso a cualquier hora del día ese es sin duda tomarse un cupcake. Con menos remordimientos que un trozo de tarta, pero con el mismo o más sabor que muchas, y la posibilidad de probar cientos de sabores distintos, suele ser un pastel que encandila a todo el mundo, y no es para menos sobre todo si es uno como el que os traemos hoy, un cupcake de café con cobertura de crema de whisky.





